“El ‘Nunca Más’ por el 24 de marzo también significa nunca más una guerra”, afirmó el santiagueño Aníbal Cabán, mientras su compañero tucumano Mario Chasampi asentía con su rostro. Los referentes de las agrupaciones “Veteranos de Malvinas, 2 de abril-14 de junio” y de la “Confederación Nacional de Veteranos de Guerra” charlaron con LA GACETA luego de encabezar tres ceremonias en conmemoración por el Día del Veterano y de los Caídos de Malvinas.
Veteranos de guerra de todo el NOA participaron en Tucumán de una vigilia y del homenaje en el monumento de la Plaza de los Héroes de Malvinas. “Malvinas significó un antes y un después en la historia argentina, para el comienzo y la consolidación de la democracia que hoy vivimos. Malvinas nos dejó marcados con un sello de fuego a la generación del 62 y del 63, que fuimos partícipes de todo esto”, explicó Cabán.
Cabán y Chasampi tenían 18 años cuando participaron de la guerra. “No solamente fueron las islas Malvinas contra el Reino Unido, fue el país completo que luchó en la guerra. Es necesario salir del gris, a 34 años, y blanquear las cosas”, indicó Chasampi.
“Cumplí 18 años el 13 de marzo de 1982, haciendo la instrucción militar. Éramos jóvenes, la vida nos sorprendió en una guerra. Cuando se produjo la baja, nos pusieron bajo una alfombra de olvido, incluso nos entregaron a todos un papelito donde decía que teníamos prohibido hablar de lo que había sucedido. Todavía estábamos bajo un régimen marcial. La lucha ha sido muy despareja. Estos últimos años el gobierno saliente creyó que reivindicar la causa Malvinas era reivindicar a los militares, que ebrios de poder nos llevaron a una guerra desastrosa sin la mas mínima preparación, con armamentos prácticamente caducos y sin siquiera la vestimenta adecuada”, narró con el relato fresco Cabán.